Nos trasladamos en esta ocasión a una época de silencio donde un astuto Charles Chaplin dio con la fórmula perfecta para convertirse en uno de los actores y figuras más importantes (incluso a día de hoy) del cine mudo . Puede que no sea una de sus películas más famosas, pero la secuencia del boxeo es toda una inspiración para todos los clowns del mundo, por su ritmo, expresión, comicidad y riqueza corporal. Luces de la ciudad (1931) es toda una lección de vida para todos aquellos que nos cuesta ver el lado bueno de las cosas (peliculón) y tirar para adelante incluso cuando las cosas se tuercen un poco, por lo que la lección de Charlot de “Mañana los pájaros volverán a cantar” es perfecta para un año como el vivido, con positividad y esperanza, que es realmente de lo que va la película a groso modo. Incluso 90 años de su estreno, Charles Chaplin sabe dar con la comedia como nadie más lo hace, nosotros nos reímos a carcajadas, el humor y las payasadas no entienden de edad, tiempo...
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